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La verdad oculta de los plátanos en Rosario


Publicado el 2/12/2020

Unos 11 mil plátanos que echaron raíces en la ciudad son por estos días la pesadilla de muchos rosarinos. Es que en septiembre y octubre estos árboles históricos dan sus frutos que, al desprenderse, sueltan una pelusa con forma de pequeño plumerito que genera una intensa picazón y en muchos casos, fuertes alergias. Esta situación les valió el odio de muchos e incluso lo que llaman “mala prensa”. Sin embargo, desde la Municipalidad de Rosario aseguraron que sólo conforman el 5 por ciento de la población arbórea urbana y que, más allá de las molestias primaverales que ocasionan, son especies que purifican en alto grado el aire que respiramos.

Hay en Rosario 11 mil plátanos en veredas, concentrados en el barrio Echesortu, barrio Parque y en bulevar Oroño. Sólo son el 5 por ciento de los 220 mil árboles que conforman el arbolado público en alineación, más los 200 mil que crecen en espacios públicos. Además de no ser una especie mayoritaria –lo es el fresno con el 34 por ciento– las pelusas de sus frutos se desarman y vuelan dos meses durante el año. Sólo en septiembre y en octubre ocurre esto.

El hecho de que el sistema inmune identifique como agresor al polen; hace que se le considere un enemigo intruso al que hay que declararle la guerra, expulsarlo con el llorar de ojos, los estornudos y la tos, también se le impedirle la entrada con la congestión nasal y las asfixias en las crisis asmáticas.

La vida moderna en las ciudades, la contaminación, las radiaciones, los productos y materiales nuevos, los medicamentos, aditivos, conservantes, alimentos transgénicos, productos químicos, los insecticidas, herbicidas y un largo etc.. hacen que el sistema inmune esté saturado de información acerca de substancias desconocidas con las que ahora tiene que relacionarse y esta sobrecarga de información provoca errores de identificación.